
En los muros de piedra aún resuenan los ecos de las conversaciones, los cotilleos vecinales y los flirteos de la juventud veraneante. Ahora sólo silencio; causa y efecto de la tranquilidad que algunos necesitamos y buscamos en Revilla de Pomar, aunque nos contagie de su "morriña".

Enfrente, cruzando la calle peatonal por costumbre, los solitarios juegos instalados para deleite de chicos y descanso de grandes parecen estar tristes por la falta de bullicio y la ausencia de risas y griterío infantil.
Pero, es en el interior donde más se acusa el hueco diáfano de la barra sin vasos y las mesas vacías que sólo mitiga y caldea la cordialidad del bueno de Patxi y algún pequeño grupo de jubilados rezagados que se marcharán cuando el termómetro culmine su descenso y mantienen la costumbre de jugar la partida diaria, mientras toman "un blanco" y arreglan el mundo, conversando de lo divino y lo humano... o, quizá, sólo de lo humano que ya es bastante.

Ahora, el Mesón de Revilla de Pomar está lleno de nostalgia... Pero, nos gusta el Mesón en esta época.
vamos a apoyar y animar a MONSE Y ANDRES que desde hoy dia del CARMEN regentaran el meson, les deseamos mucha suerte que para los dias de verano vacacional que se avecinan se necesitaba y para el resto del año tambien una rafaga de aire fresco, para ese meson punto de encuentro de todos los vecinos ¡¡animo chicos!!
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